Un dominio propio

Una de las más lúgubres maniobras de nuestras democracias es convertir la búsqueda de la verdad en delito y, de paso, hacer creer que las reflexiones que emanan de esa búsqueda sean consideradas subversivas o radicales.


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Infancias

Poemario Disidente

(llegan todos los santos)

Tus manos diminutas no juegan sobre la arena, restriegan en ella y te llevas un puñado a la boca. Es la ración del día en una nueva jornada desalentadora. El sol no se separa de ti, y no se escucha música a mil kilómetros a la redonda. Solo pequeños aleteos y algunos zumbidos que apenas pueden despertar tu sueño eterno de agua. Las moscas se posan sobre tus labios y de tantas veces que van y regresan…, ya ni te molestan. Lo que para un niño del ensanche es escombro alimentario, para ti es el maná que todas las religiones juntas escribieron sobre falsos papiros ya olvidados. No puedes clamar a la tierra para que brote arroz o tan siquiera una mala hierba, y se van cerrando esos ojos donde los gobiernos recolectaron sus crueles condenas.  

Tus ojos!

Ni tan siquiera puedo hablarte, pero seguiremos abonando en las palabras para nombrar a quienes hacen oídos sordos con tu último latido. 

Todos los santos te llevan y aquí siguen, reunidos, los halcones que no custodiaron ni tu primera esperanza.

Photo by Joséluis Vázquez Domènech

Photo by Joséluis Vázquez Domènech

 

 

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Amoríos

MiCita con las palabras:

Hasta el amor es revolución, excepto cuando retienes el influjo servil de la infancia, el trato protector de la familia, el paradigma de la cultura, o la jaula de tu propia experiencia. Si, hasta el amor es química, cuando corrompes toda norma y te diriges sin óxidos y sin amarras.

Photo by Joséluis Vázquez Doménech - Oñati

Photo by Joséluis Vázquez Doménech – Oñati


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Escapando de la ciudad

Mi Photosfera:

Creo que las palomas son igual de nocivas que las ratas. Quien después de conocer esta ave tuvo la extraña idea de relacionarla con la paz, o bien tenía un concepto extraño de la guerra, o tomó algún alucinógeno que le llevó a volar con el sonido de sus alas.

(El niño jugaba en el parque de su ilusión, mientras el mundo le esperaba en las entrañas de su gran ciudad, a la que debía de volver…)

Photo by Joséluis Vázquez Doménech

Photo by Joséluis Vázquez Doménech