Un dominio propio

Una de las más lúgubres maniobras de nuestras democracias es convertir la búsqueda de la verdad en delito y, de paso, hacer creer que las reflexiones que emanan de esa búsqueda sean consideradas subversivas o radicales.


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El día después

9 de marzo

Ahora que ya habéis dicho infinidad de estupideces proclamando vuestra  parodia el día de la mujer trabajadora, preguntaros, políticos depredadores,qué puede opinar de este circo la inmensa mayoría de la población. Qué puede pensar de vosotros, que concedéis más importancia al aprendizaje de maniobras extraordinarias para alcanzar el poder que al trabajo para transformar completamente un sistema y una sociedad que ni se rasga las vestiduras ante los crueles y tenebrosos datos que constatan a cada momento la persistente tragedia.

No ser anti-sistema no solo es ser anti-feminista o cerrar los ojos ante una realidad que nos oprime, es, ante todo, defender un modelo organizativo que procura para la mujer el degradado espacio de la clandestinidad y el sufrimiento. A cada instante, millones de personas en todo el mundo padecen el hecho de no-ser hombre, y en vuestros respectivos parlamentos, lucháis hasta la extenuidad para que vuestras reservas monetarias queden a buen recaudo.

Hoy me duelen los ovarios, a mi, que tengo los cojones encogidos de miedo y esperpento.  

Photo by Joséluis Vázquez Doménech

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