Un dominio propio

Una de las más lúgubres maniobras de nuestras democracias es convertir la búsqueda de la verdad en delito y, de paso, hacer creer que las reflexiones que emanan de esa búsqueda sean consideradas subversivas o radicales.


Pablo Hasel, preso

Esta es una de las razones de que le hayan encerrado. La letra de la siguiente canción no hace más que plasmar la realidad, y poner en jaque todas las maniobras de los medios. Pero también arroja piedras contra quienes alaban la labor de EEUU y atacan constantemente a Rusia. Pablo Hasel es una especie de banda sonora necesaria, que pone su música a infinidad de artículos que hemos escrito, intentando analizar este lamentable mundo. Ya se lo han llevado, pero con él también se han llevado tantas y tantas palabras con las que hemos gritado. No basta «solidarizarnos» con él, hay que seguir disparando con nuestras reflexiones. No es solo una vergüenza, es un nuevo golpe sobre la mesa, del poder y de la intransigencia. Ya se lo han llevado, y con él la defensa de Siria, de los refugiados, de los humillados, de los indefensos. Ya se lo han llevado, y el mundo seguirá igual, bombardeando para que florezca el capital, y muera el aroma de la verdad.

Pincha en el enlace de arriba para ver el vídeo (no me lo dejan incrustar en el blog)


Por fin una política sensata

La europarlamentaria irlandesa Clare Daly. (Le quedan 2 telediarios). ¿Ayudará a que alguien abra un poco más… los ojos? La guerra informativa contra Rusia la dejó bien atada Obama justo antes de terminar su mandato. Desde entonces, todo ha sido coser y cantar con una Unión Europea arrodillada ante EEUU, aun a costa de ir en contra de los intereses de la ciudadanía europea. Escribiremos más adelante sobre ello.


Tu banco y las armas

Hay algunas acciones que ayudan, al menos, a no colaborar con la industria armamentística y sus macabras consecuencias. ¿Quieres saber si tu banco financia el negocio de la guerra?. Es muy sencillo, y en tres pasos tendrás la respuesta. Después, puedes tomar cartas en el asunto. Gracias al Centre Delas d’Estudis per la Pau.

Entra en el siguiente enlace para comprobarlo, y observarás dónde y cuánto dinero mueve tu entidad financiera para impulsar y promover tanta tragedia.