Un dominio propio

Una de las más lúgubres maniobras de nuestras democracias es convertir la búsqueda de la verdad en delito y, de paso, hacer creer que las reflexiones que emanan de esa búsqueda sean consideradas subversivas o radicales.


3 comentarios

Un verano para olvidar

España es un desastre

El panorama político español es tan vergonzoso y lleva tanto tiempo impregnando el marco social de un hedor tan fuerte, que el olor a mierda… ni se siente.

Aquella llamada transición ya traía consigo un aroma muy desagradable y penetrante y, desde entonces, apenas si se han alterado los modos de “gobernar”.

De puertas hacia fuera, en el inframundo de las redes sociales y el marketing, los partidos se hacen fuertes con unos medios de comunicación que les respaldan y con todo tipo de usureros que reinventan los discursos para seguir promocionando la debacle y el asedio de la impunidad.

El consultor político es una figura muy demandada en comunicación. Su objetivo no es otro que satisfacer los deseos de quien va a pagar los honorarios. Y su trabajo consiste en utilizar todas las herramientas posibles para, a través del engaño, conseguir el respaldo necesario para hacerse fuertes al frente de cualquier causa. 

Desgraciadamente, la causa más solicitada en política es ganar, y no luchar por una gobernabilidad más justa e igualitaria. Y, desgraciadamente, los resultados se pueden resumir en una precariedad democrática de difícil asunción para la ciudadanía.

Esta situación se manifiesta en la agenda diaria de los partidos, de la prensa, y de la televisión. Y, como quien no quiere la cosa, los gurús de turno deambulan de un lado a otro como pedro por nuestra casa. 

Cuando el ilustre presidente de España accedió a acoger un barco lleno de Personas que huyen de la miseria y de las guerras que nosotros provocamos, no lo hizo por humanidad ni, mucho menos, por principio político alguno que guiara sus pasos. Lo hizo, con un descaro absoluto, porque sus estimados consejeros así se lo hicieron ver. Y así se lo pusieron en bandeja para que su popularidad se expandiera por todos los rincones de esta amarga tierra. Fue, con premeditación y alevosía, su primera “medida de impacto”

Este modo de operar responde muy bien al escaso valor ético que la clase política ofrece a sus votantes, a sabiendas de que éstos volverán a pasar por caja con el ánimo renovador de futuribles promesas que nunca llegan. Un valor bajo mínimos, pero que lucra con escaños hasta al más impresentable de los llamados representantes.

Se llama marketing, y todo el mundo ve con buenos ojos la existencia de grandes personajes estudiosos de su realidad social capaces de hacer volar con su inestimable trabajo incluso a un cerdo ibérico.  

No está de más recordar que también el aparato político que rodea a Podemos llegó … a donde llegó, porque tal y como explicó Rafael Cera tras los resultados conseguidos en las elecciones europeas, parte del éxito ha estado en que todo lo que subyace a esta campaña, los mensajes, ideas, propuestas, son del agrado del target objetivo, fundamentalmente gente joven (con cierto nivel cultural), personas indignadas con las circunstancias socio-económico-políticas que se vislumbran y que viven, así como personas que entienden que el sistema no funciona y que necesita de propuestas más “radicales” para solucionar los problemas sociales. Es obvio que han conseguido los votos de muchas de estas personas, consiguiendo dotar de una imagen de credibilidad a sus mensajes y que ha facilitado ganarse la confianza de su target y por ende su voto”. Joven y no tan joven, añado yo, y receptores de rentas medias y altas que complican aún más cierta fe en su horizontalidad.

Estamos rodeados, y mientras una mayoría social de izquierdas obrera y trabajadora (no creo en la “izquierda” funcionarial/culta/proOTAN y proEuropea/hipster y antirusa) no coja la sartén por el mango lo tenemos crudo. Pablo Iglesias y muchos de sus apoyos van muy desencaminados, hasta el punto de que sus bases más exigentes les han dado la espalda, y viven de la contribución y el respaldo de su sector acomodado, por denominarlo de alguna forma.

Otra cosa es que el partido gobernante sea más roñoso y mezquino, pero eso no nos obliga a que tengamos que construir un nuevo modelo de sociedad con quien ya echó por la borda todas las ilusiones a las primeras de cambio. Ilusiones que siguen siendo el asidero del partido, a pesar de que ya es obvio de que se han olvidado de aquellas primeras promesas, como la maravillosa recuperación desde el control público de los sectores estratégicos de la economía (banca, energía, etc.)

No se atisba la más mínima sensación que pueda dibujar una sonrisa en nuestro rostro. El trayecto recorrido por los pupilos de Ferraz es todo un paradigma de la hipocresía y el despropósito. Analicemos si no, cómo es posible entender que hace bien poco haya tenido la osadía de otorgar  el “collar de la orden de Isabel la católica” (por los servicios prestados a la nauseabunda patria) al Gobierno de Mariano Rajoy. Inaudito. Se supone que los expulsan por corruptos y los premian por el trabajo bien hecho. Es como para acudir en masa a Madrid y poner en evidencia a todos estos artistas.

El PSOE! Siempre fue un fraude (desde 1974, al menos). Y no ha cambiado ni un ápice. Nos quiere hacer creer que exhumar los restos del dictador tras 43 años de su muerte es un acto heroico, precisamente después de que Isidoro se olvidara de ello con un exceso de deliberación.  Un partido, ahora que tanto se habla de acoso a la libertad de expresión, que fue pionero en “democracia” en callar la boca a un cantante. ¿Curioso verdad? En 1986, el aparato represor español, de la mano de TVE y con Felipe González como garante de su imagen, censuró al malogrado Javier Krahe, arrinconándolo hasta tal punto que no tuvo más remedio que crear su propia discográfica para dar luz a sus letras tan temerarias.

Negros nubarrones desde la indecente transición. Vamos a necesitar mucha paciencia.

Photo by joséluis vázquez domènech

Lo que está aconteciendo en Catalunya es una muestra de todo ello. El espacio político más oscuro y denigrante, heredero de dicho proceso (aún inacabado por mucho que nos digan), y de la mano de numerosos agentes proestatales se echa a la calle para impedir de cualquier manera uno de los “grandes logros” de la Constitución, la indivisibilidad del territorio español. Y contra los lazos amarillos vale todo, hasta poner en ridículo el papel de la justicia. Como acontecimiento social puede darnos muchas razones para la discusión y la posibilidad de poder confrontar muchas ideas. Pero ya se han encargado de dinamitar todo y hacer que estalle por los aires cualquier posibilidad de reflexión política. La cárcel, la indecente presión de los medios, el resurgir de las banderas rojigualdas en los balcones y todo tipo de manifestaciones (algunas hasta con águilas), y ver a Ciudadanos avanzando a paso militarizado con menos vergüenza que un ladrón robando sin ocultar su rostro, España estalla en su delirio más español.

!Cómo están las calles últimamente! A modo de “recurso instrumental para la transformación social”, son muchas las voces que quieren hacernos creer que se divisan cambios en no sé qué horizonte, por la existencia, por ejemplo, de un movimiento feminista transversal que está al alza. El batacazo que se van a llevar va a ser igual que el que vivieron con los amigos de Pablo Iglesias. Uno, porque en esa transversalidad está la trampa para no lidiar con una lucha mucho más profunda y eficaz contra el sistema que, lógicamente, no la van a realizar desde todos los estratos de la sociedad. Y dos, porque el impulso y el detonador de ese movimiento viene generado (y respaldado) por la no menos irrisoria agrupación feminista de actrices de Hollywood y otras estrategias al uso, a las que creo menos que al telediario.

Unos datos curiosos para observar cómo fue el punto álgido de la promocionada necesidad de un feminismo envolvente. En un espacio reducido de tiempo, y a golpes de televisión, nos van llegando perlas sobre las reivindicaciones. Abre el portón del gran teatro la mismísima princesa Megham Markle, difundiéndose por todo el mundo sus impresiones de “marcado carácter feminista”, ofrecidas en el foro del auditorio de la Royal Foundation. Poco más tarde, en una “primorosa” entrevista de Susana Griso al otrora presidente popular, éste se declara afín a la lucha. Y por si no fuera poco, lo mismo prescribe la presidenta del Banco de Santander (“Por qué me considero feminista y tu también deberías serlo”). Y el broche final lo pone nuevamente un elenco de actrices en el escaparate del festival de Cannes. Son solo algunos ejemplos del engranaje. Y no me cabe la menor duda de que el adjetivo incorporado (como esos lemas que circulan vía pedagogía de las redes y los medios), transversal, le viene que ni al pelo.

Si alguien piensa que éstas aportaciones son fruto de la casualidad, olvida uno de los protocolos esenciales de los que hacen gala los ínclitos amigos del establishment: cada vez que se atisba una respuesta social brusca o posibles revueltas, o cada vez que hay un interés para dirigir a las masas a un punto de encuentro concreto, se movilizan todas las artes de la persuasión y todos los elementos necesarios para distorsionar el origen primigenio de una realidad que exigía el cambio. Ocurrió el 15M y sucede ahora. Y de éste modo, el cambio…, no llega. Sencillamente porque ya ha sido alterado el verdadero objetivo y lo que se pone en juego son otros artificios para caldear el ambiente con jugadas de marcado perfil perverso. En esta ocasión, de un modo exquisito, se consigue incentivar cierta belicosidad de la mirada social de un buen número de mujeres hacia los hombres, sin la sospecha de que hay una clara adecuación de los sucesos a un interés concreto. 

Michael Haneke se ha desmarcado de este tipo de diatribas: «Como artista, estoy empezando a sentir el temor de esta cruzada contra todas las formas de erotismo. Una película como “El Imperio de los sentidos”, una de las más profundas reflexiones sobre la sexualidad, no podría filmarse hoy. Este nuevo puritanismo que odia a los hombres, me preocupa».

Un movimiento social desafía, por norma, las interpretaciones dominantes sobre la mayoría de aspectos de la realidad. En el caso que nos ocupa, se supone que es el machismo lo que debemos destronar, pero me temo que el mercado está haciendo muy bien su trabajo y está acogiendo en su seno ciertos modelos de comportamiento con los que proseguir su marcha y su musicalidad. Lo que está ocurriendo con los vientres de alquiler forma parte también de ese abanico de acciones que, procurando mostrar un lado reivindicativo y progresista, lo que esconde es una herramienta más del capitalismo más ruin, incorporando al diccionario términos como “maternidad subrogada”, cuando de lo que se trata es de puro mercantilismo y compra de niños a la carta sin el más mínimo rubor, pero eso sí, aderezado de sentimentalismo paternalista ante la imposibilidad de poder traer hijos al mundo. Alquilar a una mujer no creo yo que pueda considerarse una nueva técnica de reproducción (por mucho que haya una altruista entre cien).

El interés concreto del que hablábamos un poco más arriba no es otro que seguir mareando la perdiz, y hacer creer que hay una lucha indispensable en el seno de nuestra sociedad, pero desviando la atención del verdadero problema. Y llegados aquí, nos preguntamos; ¿y cual es el verdadero problema?…

El verdadero problema eres tú, y soy yo, invalidados cada vez más para gestionar y hacer valer el triunfo del anticapitalismo y de la revolución.

 

Anuncios


Deja un comentario

Catalunya

Consideraciones respecto al “procés” y algunas que otras carambolas

Algo he oído por ahí, que ha sido desenterrar a Dalí y todo se ha vuelto surrealista.

El patético mitinero neoliberal Mario Vargas Llosa ve con nitidez nacionalismo y conjura en una buena parte de la población catalana pero, al mismo tiempo, está incapacitado para ver lo propio a un centímetro suyo, donde le acompaña impávido Xabier García Albiol, enfundado con una preciosa bandera española.

Google Images

Miles de españoles son trasladados a Barcelona en autobús (gratis), y nos cuentan que la “mayoría silenciada” catalana toma las calles para gritar olés  a España y su historia imperial.

Catalunya lleva tiempo irritada ante el fraude y una corrupción política galopante representada en sus dirigentes. Pero la propia oligarquía que ha estrangulado a su gente les lleva en volandas hacia un falso sueño, solo transigente con “sus delincuentes”.

Nos montan una crisis económica sin precedentes y juegan con las teclas necesarias para hacer brotar la emoción nacionalista, contándonos que es ella la que provoca la fractura total. Se evita así el proceso de indignación popular que ya estaba cociéndose en todas las esquinas, y consiguen que ésta se traslade a otro lugar.

Al Gobierno español  “no le consta que haya una mayoría de independientes en Catalunya”, y no vaya a ser que tras un referéndum pueda romperse su calculadora, no permite que haya constancia de nada, tan solo del uso de una violencia obscena y autoritaria.

Noruega insta a Rajoy a abrir vías de diálogo a través de la mediación. El presidente sigue recomendando el libro “1785 motivos por los que hasta un noruego querría ser español”, prologado por el inagotable Luis del Olmo (y no es una broma, ni de mal gusto a nuestro pesar).

“España, toda la vida, ha sido España”.  Sin comentarios. Bueno si, podría ser una recomendación para que empezara así la letra de su himno estatal.

Dicen que Carles Puigdemont se ríe de la Constitución, no así el PP, que coge la Carta Magna, se limpia el culo con ella y dice que es para sacar a España de la crisis y el malestar general.

Todo aquello que no les conviene carece de fundamento jurídico. Así piensan quienes hacen las leyes…, que no podemos cambiar porque para ello las han blindado con mayorías cualificadas y alguna que otra argucia difícil de superar.

Creo que miles de vascos van desencaminados; creen en la buena fe de la CUP y “su pacto con la burguesía”, y sienten que Catalunya es un ejemplo a consagrar. Desconozco qué pensarán cuando todo se acabe y resulte que sean los catalanes quienes quieran seguir los pasos de la autonomía vasca y solo se trate de algunas concesiones sin más.

La “normalidad institucional” permite que un 50% de ciudadanos cualesquiera puedan gobernar y hacer lo que les venga en gana, pero si el 50% es independentista la normalidad se convierte en apología de la violencia y la democracia peligra, porque por arte del birlibirloque la mitad deja de ser mitad y se convierte en clara minoría.

España está llena de españoles, eso lo saben hasta los sapos que habitan la orilla del Manzanares. Catalunya, sin embargo, no se llena ni aunque salgan de manifestación los peces gordos y los tractores.

Tres palabras bastan para describir el espíritu de la constitución: “una e indivisible”. Y para eso están sus soldados, para defender la gran causa sin complejos; a Sergio Ramos le sale urticaria tan solo con pensar que Catalunya no es su España, pero se la suda jugar contra Israel mientras sus pupilos arrasan Palestina y medio mundo sin parpadear.

Ayyyyy, Israel Israel… En una de sus últimas visitas de estado allá que se fue el señor Más, a buscar crédito y algún que otro atajo para su ideal.

Es triste tener que reconocerlo, pero nos encaminamos a paso firme a un desalentador acuerdo entre las mafias del PP y del PSOE con la mafia del 3%, acuerdo que no va a ser otro que la reforma de la Constitución.

Hay un tipo que no es más tonto porque si lo fuera le darían incapacidad laboral, y ello le dejaría sin discursos  con los que poder ametrallar.

“El diálogo entre demócratas se hace dentro de la ley”. Unidos Podemos no solo lo sabe, sino que va a firmar el pacto necesario para que Cataluña siga en España, en la UE y en la maldita OTAN, que aplaude a rabiar tanta ineficacia de los que todo lo iban a cambiar.

“El nacionalista catalán es radical, excluyente, egoísta, imprudente, y poco le falta para convertirse en un auténtico criminal”.  No así el votante popular, un tipo sereno, conciliador, amante de la fraternidad y la democracia. No cabe duda de que el humor negro está grabado a fuego en el carácter español y medieval.

“La independencia es una amenaza contra la convivencia”. La reforma del artículo 135 (por el que los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones goza de prioridad absoluta en detrimento del gasto social), un porcentaje de paro sonrojante o la pobreza infantil son apelaciones continuas a la festividad nacional.

No debemos olvidar uno de los grandes acontecimientos. Miles de personas venerando a los mossos, la misma guardia urbana que sembró Catalunya de miedo y dolor, y que ha sido investigada por su “ejemplar comportamiento”. Véase el documental “Ciutat Morta” y échense a temblar (la historia de una confabulación de los poderes públicos con la brutalidad empleada por la policía).

“La Soberanía no se negocia”, y poco importa que se pueda negociar con la salud, las pensiones, la educación y la sonrisa de toda la ciudadanía.

Y dividir…, si se divide una pareja yendo a comprar a Ikea, ¿cómo no va estar dividida una sociedad?

Hasta Carmen Sevilla se está muriendo, y la olvidan porque los medios tienen que justificar la aplicación del 155, no vaya a ser que desenmascaremos su arrogancia y su infinita desfachatez.

Todos somos marionetas, pero a veces, la representación que se puede llegar a hacer puede desbordar…, incluso a las fuerzas de ocupación!


Dos apuntes sin importancia:

01-  La República catalana fue proclamada en 1640 por Pau Clarís, en 1931 por Francesc Maciá y en 1934 por Lluís Companys.

A veces parece que vivimos en África o en Australia y somos incapaces de vislumbrar lo que sucede en el epicentro de nuestra Europa social y política. Nos obligan a olvidar, pero casi siempre es bueno poder llegar a recordar.

02- Casi todas las constituciones del mundo dejan clara la unidad indisoluble de su territorio, pero en los últimos 20 años se han creado solo en nuestro continente más de 20 Estados, y casi la totalidad de las independencias que se han consolidado en los últimos 50 años eran, como era de esperar, “ilegales”.

Por comentar…

Colaboración para Ojos para la Paz                                                                                                                                                         


1 comentario

Breves

No nos llevemos a engaño

Los resultados de ayer dicen mucho de la atrofia política que habita en la cúpula del PSOE (mayor vergüenza es difícil de poder sobrellevar por parte de los protagonistas del golpe). Pero ello no significa que en sus bases haya aire fresco y vientos de cambio. Por mi parte, no me cabe la menor duda de que su desaparición sería la única medida digna de tener en consideración.

En primera instancia parece que su defensa del capitalismo y esa política beligerante y creadora de desigualdad que ha estado respaldando desde 1974 ha de ser el mayor problema al que nos debemos enfrentar, pero no…

Hay un elemento mucho peor que nos está amordazando y arrinconando sin que, al parecer, nada podamos hacer. Más allá de los daños evidentes que nuestra sociedad está sufriendo por culpa de regímenes políticos corruptos, capaces de vestirse de legitimidad gracias al apoyo desmedido de unos medios de comunicación despreciables, hay un hecho sustancial que si no somos capaces de descifrar en breve nos hundirá en la miseria más absoluta: el verdadero trauma reside en seguir creyendo que vivimos en una verdadera democracia.

Tal y como señala Alain Badiou es esa “ilusión democrática”, nuestra lastimosa aceptación de los propios mecanismos democráticos como objetivo final del cambio los que, en realidad, están impidiendo que seamos capaces de avanzar a ningún sitio.

Sin llevar a la fundición este sistema político, todo lo que vaya aconteciendo en él es sólo pan para hoy y hambre para mañana. Mucha hambre. Y Pedro Sánchez es otro ilustre representante de la miseria que nos rodea.

Photo by joséluis vázquez domènech

 

 

 


Deja un comentario

Pedro Sánchez, Hillary Clinton y los militantes socialistas

Así funciona el mundo

Photo by Joséluis Vázquez Domènech

Photo by Joséluis Vázquez Domènech

Pedro “El Lunes Cojo El Coche” marcha a Washington y nos deja una nueva perla a través de las redes sociales. Dice ir a EEUU para seguir las próximas elecciones y dar su apoyo a Hillary Clinton.

Los ahora convencidos socialistas que le respaldan, enfurecidos por la jugarreta de Felipe González y unos cuantos barones, no deberían salir de su asombro.

El para ellos dirigente “de las bases” confirma una nueva tragedia, al apoyar sin miramientos a la dama de los misiles, a la mujer más beligerante y peligrosa que habita la Tierra.

Comprometida por su causa ésta señora no disimula su alegría ante el asesinato de Gaddafi, ni desmiente la política exterior de su país en la creación del Estado Islámico, ni se arruga a la hora de querer destrozar Libia, Irak y Siria.

Pero qué más da. Los socialistas del siglo veintiuno son así, amantes de la paz y la solidaridad con los pueblos oprimidos. Y para dejar constancia de ello, Pedro Sánchez sale en su defensa. “Todos/todas con Hillary” ha escrito, con el beneplácito nuevamente de una militancia que muestra muy a las claras un perfil ideológico muy cercano al patetismo y a la ignorancia.

Ya no es que muchos dirigentes muestren sin tapujos su posición ante el mundo. También lo hacen sus representados, incapaces de criticar las políticas imperialistas y colonizadoras que mueven a sus jefes de filas.

Una y otra vez en la rancia España, gran parte de su pueblo sigue a pies juntillas los mandamientos de las guerras y la violencia, y le queda mucho tiempo aún para dejar atrás una máscara tras la que se oculta su continuo afán de batalla e injerencia.

Que ante las palabras de Pedro Sánchez apenas haya quien las denuncie, es un claro ejemplo de por dónde van los tiros…, y nunca mejor dicho.


3 comentarios

La Disciplina del Devoto

“En nombre de la democracia y por el bien de España”

Photo by Joséluis Vázquez Domènech

Photo by Joséluis Vázquez Domènech

Al conjunto de reglas de comportamiento para mantener el orden y la subordinación entre los miembros de un cuerpo o una colectividad, se le llama disciplina. Es el modo más operativo para que no haya fisuras en toda organización. La disciplina militar es un claro ejemplo de ello, y salirse de ella conlleva, la mayor de las veces, un castigo o la expulsión.

Tanto en el caso que nos ocupa como en cualquier otro tipo de asociación, hay siempre una serie de jefes o dirigentes que son, desde esa lógica, quienes proclaman el cumplimiento obligatorio de los mandamientos, dando un golpe sobre la mesa cada vez que son conscientes de que las cosas… “se están saliendo de madre”.

Pero en dicha definición, como en otras muchas, falta considerar la reacción de la otra parte, es decir, la de los obedientes, o la de aquellos que a pies juntillas mantienen una actitud de sumisión que dice mucho de esa forma de proceder.

Así, tenemos por un lado a los barones y, por otro, a los militantes y simpatizantes del PSOE. Ni que decir tiene que los primeros son los encargados de que se haga cumplir aquello a lo que se deben, y los segundos, retroalimentarse de cualquier forma para no perder su estatus o su posición dentro de la organización (o en el seno del espacio del reconocimiento social en el que se mueve cada cual).

Quien se distancia de este proceder tan sencillo como efectivo, tiene siempre la posibilidad de alterar las normas, pero para ello no tiene más remedio que descabezar la pirámide desde arriba. Si no lo consigue, no le queda otra que la retirada silenciosa, de la que ya se encargarán los lugartenientes de turno de anunciarla como vergonzosa e intolerable.

No cabe duda de que la jornada de hoy es también realmente positiva para la ciudadanía. Un acontecimiento político que no nos pilla desprevenidos nos deja, como quien no quiere la cosa, una información detallada de lo que significa la disciplina y el resurgimiento explosivo de la figura del devoto, que ya de por sí tenía su protagonismo en la semana santa andaluza, pero que no conforme con ello ha querido acudir en procesión hasta Ferraz, para dejar constancia de que uno obedece porque quiere y, sobre todo, porque se dedica con fervor por la causa.

Lástima que la causa no sea el bien social o la justicia, ni tan siquiera la democracia. La causa, como en cualquier otra religión, viene motivada por la fe. Y siendo ésta como es, imposible de conciliarla con la ciencia, no nos queda más que batirnos en retirada y dejar que la Nueva Orden del Devoto Incomprendido siga su curso, ajeno a los principios reales de representatividad, autonomía y libertad.

Desde aquí mi más sincera enhorabuena, porque nos habéis ayudado a comprender mejor el rico léxico que alumbra al ciudadano medio español, y claro está, a percibir sin matices cómo funcionan el poder… y  la política de guante Blanco.

(En nombre de la transparencia y por el bien de la justicia poética)


3 comentarios

Incondicionales serviles de Ferraz

Vosotros también sois responsables

 

Necesitaba re-componer a través de hechos concretos en qué consiste una de las verdaderas adversidades que lleva incorporada en su mochila la desvencijada España. Pero para ello, era preciso argumentar in situ, con los protagonistas reales de la historia.

He seguido desde hace tiempo el ilustre transitar de algunos cargos, militantes y simpatizantes del PSOE, que ajenos a una innumerable avalancha de decisiones políticas de difícil calado socialista, se han incorporado sin problema alguno al balcón de un nuevo y desalentador neoliberalismo.

Reformas, componendas, leyes, delincuencias, engaños, dentelladas, deserciones, poder, amistades, arrogancias y otras catástrofes varias, a ellos… no les afectaban. No eran conscientes de que sentían especial atracción por un grupo de expoliadores de la democracia. Son tantas las andanzas que reflejan esa actitud, que van a necesitar las editoriales una enciclopedia sin par para dar cabida a semejante desatino.

Pero ellos eran felices, en sus refugios de cristal opaco, protagonizando uno de los acontecimientos más detestables y vergonzosos desde la muerte de Franco. Miles de ciudadanos con carrera, con pluma y con altivez, han permitido con su silencio, con su negligencia y, lo que es peor, con su respaldo, que un único partido impidiera cualquier giro político hacia la izquierda, y encomendara de ese modo el futuro de todo un país a los devotos parroquianos del capital y las armas.

Es del todo irresponsable haber participado o justificado sus políticas, y una violación en toda regla haberles erigido en comandantes de la alianza por la temeridad. Y mis palabras no responden al análisis de la mal llamada última crisis que nos acecha. Son consecuencia, sin más, de observar la propia evolución que desde 1974 no hace sino constatar, ratificar, y evidenciar, que un partido llamado obrero asestó un golpe durísimo a dicho colectivo, y facilitó a los comensales de los salones imperiales enriquecerse aún más a costa de una continuada traición disparatada.

Google Image

Google Image

¿Qué sucedería si del mismo modo que ellos arremeten clamando por la exigencia del perdón en otras circunstancias, hiciéramos lo propio demandando más de una explicación? Deberíamos obligarles a exponer en público sus desfases intelectuales, su quimérica representación de puertas afuera, mientras se agrietaban los campos y los rostros de sus paisanos, y las ciudades eran consumidas con fruición. Deberíamos interpelarles, hasta ruborizar su existencia colmada de éxitos en muchos casos, y de glamour social respaldada por la cultura de la transición.

Necesitaba, como ya he mencionado al inicio del texto, delimitar sin miedo dónde reside parte de tanta desdicha y fatalidad. En un amplio colectivo de callados hombres de negocios, en despachos y sindicatos, en maestros y funcionarios, en carnets y subvenciones lacayas por doquier. Callados, pero a los que escuchábamos a través de sus periódicos y sus canciones de falsa bandera, alabando el “gran cambio” que aparentemente se producía, del franquismo hacia una estructura más fraccionada del poder.  Pero con las mismas familias omnipresentes, de generaciones interminables de ricos comiéndose a los pobres, desde su “socialismo voraz”, aniquilando la dignidad de una vida sencilla y huérfana de preocupación.

Y pensé que era bueno nombrar, amonestar al infractor, al pandillero tatuado de patrimonio y nada suburbial. A ese gran grupo de héroes de postín, que muy al final agacharán la cabeza porque algo… está llegando a su fin.

“Hoy es un día triste”,  han escrito muchos. La aristocracia del PSOE se ha excedido en sus intenciones, y ha dejado con el culo al aire a su militancia y a toda la democracia.

Un día triste hoy…, porque hoy, se han dado cuenta de que “El País” no es de izquierdas, sino un pliego que regala cada jornada los eructos del poder. Si, y lo dejan caer quienes han escrito en sus páginas, quienes han hablado en sus emisoras, sin hacer juicio alguno sobre su protagonismo y su inestimable contribución a la liquidación del derecho a la información.

Pero ellos no estaban allí (estaban de parranda), para darse cuenta el día de la entrada en la OTAN del abismo al que nos llevaban, no se percataron de la militarización, del negocio de la venta de armas, de las injerencias en otros países, de las monarquías rentables, de las reformas laborales, del patrocinio de las empresas de trabajo temporales, de las alianzas con las grandes oligarquías, de las guerras limpias y sucias, de la sumisión a la deuda, de las reservas de los bancos, del despliegue de los medios vendidos, del derroche millonario de algunos de sus dirigentes, de los negocios con dictadores, de los episodios de estafa y desfalco, de la ley antiterrorista, de la servidumbre a los poderes fácticos, del tren de alta velocidad hacia el sempiterno engaño. Esos días, no estaban. Y como no estaban, no podían criticar lo que no veían.

Sus plumas y sus neuronas se paralizaron para tamaño menester.

Ausencia. Una pecaminosa e imperdonable ausencia. Hasta hoy. Desde sus trincheras agrietadas salen a la luz clamando justicia y un poco de democracia (aunque estaría bien preguntarles qué entienden por ello). Hasta hablan de golpes efectuados con sigilo. Porque al parecer, hasta ayer, no hubo ninguno y todo fue limpio y divino!

¿Dónde está la lógica? Un posicionamiento intelectual medianamente consecuente con lo acontecido durante tanto tiempo debiera proseguir rio abajo, y no a contracorriente. Y rio abajo es dejando que fluyan los obligados sucesos.

El infortunio o la desaparición de un gremio profanador de derechos e instigador de la violencia, de un grupo de patricios, de amigos de la corruptela y la descomposición ética, de depredadores del poder a costa de la privatización de servicios públicos esenciales, y un largo etc…, imagino que tendría que ser a todas sombras…, una gran noticia.

Pero el mundo no es así. El mundo está habitado por personas a las que les importa un bledo la igualdad y la justicia, y un claro ejemplo lo tenemos en infinidad de militantes y simpatizantes de este partido, que a la postre, son corresponsables del actual estado en que vive sumida España.

Photo by Joséluis Vázquez Domènech

Photo by Joséluis Vázquez Domènech

———————————————————————————————————————

He elegido en una red social una persona a la que leo de vez en cuando (me gusta hacerlo en espacios que poco tienen que ver conmigo, para aprender a ver mejor este pequeño mundo), y le he enviado unas pocas palabras después de leer lo suyo. Éste ha sido el resultado:

dice…(1)

“HOY RAJOY HA GANADO SU BATALLA. Y CON EL, LA CORRUPCIÓN. Se acabó. Que este PSOE no cuente conmigo.”

(Quédense con la copla. En mayúsculas echando la pelota a Rajoy, e incapaz de culpar directamente a su propio partido)

Y yo le contesto…

“Lo increíble es que hayáis pensado durante años que el PSOE anterior a esta debacle era un gran partido. Y además, debéis de saber, que quienes les han apoyado durante tanto tiempo, son también protagonistas de la deriva que ha llevado a España hacia el liberalismo más ruin. Esto, no es un hecho casual, o una excepción, es la Norma, en un partido oligarca y prepotente!”

Y me contestan otros…

“Qué tendrá que ver el tocino con la velocidad”

Y decenas de personas apesadumbradas prosiguen…

“Siempre ganan los mismos: el capital”, “Auténticos mafiosos”, “Tengo 45 años desde los 16 socialista hasta el día de hoy que la nueva derecha disfrazada de socialistas no vuelva a contar con mi voto . Siento que me han robado el partido. En una sola palabra tristeza.”, “Qué bochornoso. No doy crédito.”, “Ha ganado el PSOE del Ibex 35. Vergüenza de barones”, “Lo siento… Mira qué hemos discutido por aquí, pero entiendo tu desolación, porque yo ya sufrí mis decepciones, pero lo de hoy es tremendo y no es justo para los militantes. Esto es muy fuerte, me da miedo hacia dónde va a España. Ánimo y a seguir luchando. Luchar, siempre.”

Y luego muchas, muchas justificaciones. Para acabar con un destello lúdico-festivo. “¡Un día triste para la gente de izquierdas!”

Pero. ¿Cómo va a ser triste que un partido retrógrado y antipopular (contrario al pueblo) se parta en dos? Esto es un delirio.

Hay que contar esta pequeña historia. Y tened cuidado; una amplia mayoría de los votantes del PSOE conforman entre todos y a la chita callando una asociación contraindicada en los prospectos de salud pública. Entre ellos, los victoriosos de anteayer, porque esos ya no tienen ni nombre. Y, por otro lado, los perdedores, porque siguen pensando que hasta el 01 de octubre de 2016 su partido era modélico, y hoy piensan que ha habido un golpe de timón que lo ha patrocinado Rita la Cantaora.

Tenemos poco que hacer. Porque las mayorías son las mayorías, y seguirán insistiendo con sus graves decisiones, y nos gobernarán con su grotesca intrepidez, hechizada de parvulario  y coleguismo.

P.D.: (1) La persona en cuestión escribe durante años para “El País” pensando que dicho periódico era maravilloso. Hoy, se ha indignado un poco, porque han silenciado las declaraciones de Borrell a Pepa Bueno en la SER.

Y así reaccionan cientos y miles de escritores, profesores, artistas, y una amplia clase más que media que, casualmente, hace veinte años no veía ni un elefante en una cacharrería. Miopes que forraron sus bolsillos con un seguro de vida… Y hoy ven lo que hasta un topo divisó hace años, cuando Isidoro alzó su puño y engendró el monstruo que sigue vivo.

Colaboración para Iniciativa Debate

 

 


Deja un comentario

Elecciones País Vasco

Primer análisis fundamental

Desde un aspecto sociopolítico, hay una cuestión que, indudablemente, debemos poner sobre la mesa (entre otras cosas porque no lo van a hacer los demás, no al menos del mismo modo).

Estamos ante la constatación de un proceso selectivo en el que la ciudadanía vasca considera innecesaria la presencia de los partidos estatales como representantes de sus deseos. Este hecho forma parte de un largo proceso que habita en el imaginario colectivo, como respuesta a las políticas y discursos beligerantes que hemos sufrido en el País Vasco desde Madrid con excesiva asiduidad, tanto por parte de los populares como por parte de los socialistas. Recordemos, por ejemplo, el año que Julio Medem presentó el documental La Pelota Vasca (La piel contra la piedra), un año de ataques constantes y de vejaciones continuadas, a la que prosiguieron otros acontecimientos que culminaron en 2009 con la lehendakaritza en manos de Patxi López de un modo un tanto rastrero e ilegítimo.

El desplome del PSOE viene además respaldado por una abierta indisposición social hacia un partido que está completamente secuestrado por las élites y el poder (representados por los que han dado en llamar Barones), y que se refleja muy bien en la figura de un Felipe González arrogante y dispuesto a hacer saltar por los aires los deseos de una amplia base social del propio partido, cada vez más lejos de sus verdaderos dirigentes. Y si sumamos a ello las políticas liberales y su alineación con Bruselas y los designios de la OTAN, queda un poso difícil de olvidar.

No hay que dar muchas explicaciones sobre la “intachable” trayectoria del PP hacia una continuada confrontación que, incluso, pudo maquillar Arantza Quiroga, pero que ya se encargó la cúpula de apartarla del camino.

Por tanto, podemos determinar sin grandes vacilaciones, que ambos partidos son hoy un lastre para la mayor parte de la ciudadanía vasca, y como tal las dos formaciones están recibiendo un “maltrato” acorde con sus propios movimientos. Tardarán unos años en volver a conseguir verdadero protagonismo.

Lógicamente, la aparición de Podemos ha favorecido que miles de electores escaparan de un partido que hace mucho tiempo dejó de tener relación alguna con las políticas de izquierdas. Pero curiosamente, y al mismo tiempo, ese mismo partido ha mitigado la debacle socialista, al no terminar de consolidar el espíritu de la verdadera construcción de un movimiento que exigía una mayor implicación social, y así minimizar el ánimo combativo de un gran colectivo que se ha quedado en casa viéndolas pasar.

Así es, la Historia reciente, pasa factura. Y el país de la lluvia se desprende de la mochila, para caminar más ligero y subir a la montaña sin la España rancia y obsoleta, amiga de la polémica y las más estúpidas de las bravuconadas.

A volar se ha dicho! Bye bye…

P.D.: os dejo un tweet de un socialista; responsable de comunicación del anterior Gobierno de Patxi López (ahí es nada)

Socialistas, os voy a ser franco: estoy hasta los cojones de todos nosotros. No sé si coger el tren en Atocha y no bajarme hasta París.

Photo by Joséluis Vázquez Domènech

Photo by Joséluis Vázquez Domènech