Un dominio propio

Una de las más lúgubres maniobras de nuestras democracias es convertir la búsqueda de la verdad en delito y, de paso, hacer creer que las reflexiones que emanan de esa búsqueda sean consideradas subversivas o radicales.


Deja un comentario

Caos

Breves

Cuando un suicida arde, ya es demasiado tarde para apagarlo. Hay que combatirlo allí donde se produce: en las fábricas escondidas y polvorientas subvencionadas por la globalización y que vienen a llamar agencias de espionaje. Incluso desde las embajadas promocionan la desestabilización, y lo que podía ser diplomacia se convierte en el prostíbulo del terrorismo.

Hoy despierto frecuentando el desasosiego del infortunio. No para mi, sino para esas millones de personas que viven a expensas de que su dado haya volcado sin que arista alguna haya podido detener el estruendo.

Por momentos me gustaría que todos viviéramos allí, y a nuestro regreso volviéramos hieráticos, golpeados por esta desafección que no quiere comprender al otro, ni tan siquiera en el desgarrador lamento del abandono.

Somos un incontrolable desperfecto humano. Y no merecemos el más mínimo recuerdo para ningún pasado. Libia, Siria, Venezuela, Yemen, Palestina… Perdonad tanta infamia, pero nuestras democracias son así, el alimento para una nueva tragedia.

Photo by joséluis vázquez domènech

 


Deja un comentario

Movimiento BDS

Boicot, Desinversiones y Sanciones

 

Google Images

Google Images

Ahora que vienen el sol y los viajes, tiempos de comprar y gastar, piensa. Hay movimientos, formas de solidarizarnos, acciones comunes que pueden ir más allá. Puede que algunos hasta se pongan nerviosos, e incluso te tachen de todo menos de pacifista. Hay campañas, y también posicionamientos personales llevados a cabo con reflexión y análisis crítico. Cada vez que el dinero se mueve beneficiamos a alguien. Solo se trata de redirigir esos beneficios, para contrarrestar mil y una violaciones que suceden cada día.

El Movimiento BDS se lanzó el año 2005, y no hay mucha información al respecto. Enfrente, tiene a todo un imperio que Occidente pone sobre un pedestal y que tiene manos libres para hacer uso del bien y del mal como el gran justiciero universal.

Tal y como señala Omar Barghouti, cofundador del movimiento, “El BDS es un movimiento no violento de derechos humanos que aspira a la libertad, la justicia y la igualdad para el pueblo palestino, basado en el derecho internacional y los principios universales de derechos humanos. Su lucha no violenta nunca ha sido contra los judíos o contra los israelíes en tanto que judíos, sino contra un régimen injusto que esclaviza a un pueblo con la ocupación, el apartheid y la negación de los derechos de los refugiados, reconocidos por la ONU.

Se necesita una desobediencia civil generalizada contra ésta y todas las demás leyes draconianas de Israel, como hizo el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos y el movimiento antiapartheid sudafricano. Las leyes injustas y contrarias a la ética no deben obedecerse. Las personas de conciencia deben desobedecerlas colectiva y activamente, y eventualmente repudiarlas”.

Necesitamos tantas cosas… Pero estamos abandonados, sin fuerza, sin respaldo, sin los medios… Mientras Palestina continúa desplazada, al otro lado del muro, programada para desintegrarse lentamente, muy lentamente…

Es inconcebible tanta desidia y tanto respaldo institucional al opresor. Nos debemos a la paz, pero para ello hemos de luchar por la justicia y tenemos que ser conscientes de la importancia de estar en movimiento…

Colaboración para Iniciativa Debate

 


Deja un comentario

Congruencias

Breves:

(aplica la lógica, y acertarás)

Muchas mujeres no odian a muchos hombres por el mero hecho de ser hombres, sino porque éstos se empeñan en ser sus verdugos, sus maltratadores, sus proxenetas, o sencillamente la frontera que les separa de sus sueños. Muchas personas en todo el mundo no se manifiestan frente a las embajadas de los Estados Unidos porque éstos sean un país de naturaleza demoníaca, sino porque sus gobernantes alimentan la guerra, expanden el miedo, o en resumidas cuentas globalizan la barbarie. Muchos habitantes no quieren desterrar a príncipes y reyes porque éstos se presentan con una corona en sus cabezas, sino porque su impostura, prepotencia y engaño desborda los límites de todo equilibrio. Muchos niños no aprenden a lanzar piedras contra los judíos por la sencilla razón de que éstos vivan en Israel, sino porque les han arrebatado sus casas, desplazado de sus tierras, robado el agua, y en definitiva, usurpado toda perspectiva de futuro. 

/Muchas veces las fotos no parecen corresponderse con la realidad. Pero eso, gracias a la incongruencia artística, es otra Historia/

Photo by Joséluis Vázquez Domènech

Photo by Joséluis Vázquez Domènech


Deja un comentario

Bansky in Palestine

Grande Bansky!

Cisjordania, separada de Israel por un muro, es uno de los focos más activos de la obra de Banksy. Según él, el muro de Cisjordania es la mayor cárcel al aire libre del mundo. Y por ello no se ha resistido a dejarnos un mensaje tras otro. 

Lleva años dejando muestras de su crítica acudiendo a Palestina, y  hace pocos meses se coló en la franja de Gaza atravesando los túneles y dejando constancia de parte de su trabajo en un vídeo.

El arte ha de ser subversivo, o cuando menos, hacerte un nudo en el estómago.

Google Images

Google Images

http://www.20minutos.tv/video/akxV0145-banksy-se-cuela-en-la-franja-de-gaza/0/#


Deja un comentario

Árida involución

(Los erizos y nosotros)

Cuando los animales se sienten amenazados el complejo sistema de supervivencia se activa ante la percepción de cualquier peligro (hay una auto regulación que ha de posibilitarla). En primera instancia la reacción más común es alejarse del contratiempo, pero si la amenza persiste, se evalúan las posibilidades de éxito ante una probable lucha.

Hace unos días me encontré con un erizo. Un pequeño animal con púas, distribuídas dorsalmente,  que descansan en la capa más profunda de grasa en el tejido subcutáneo. Bajo esta capa están los poderosos músculos orbiculares que le permiten enrrollarse como una verdadera bola cuando siente el riesgo. Su único mecanismo de defensa debió entenderlo así cuando me aproximé a él.

No había por mi parte intención alguna de acudir a combate alguno. Pero el pequeño mamífero no necesitó ni cinco segundos para esconderse en su fortaleza. No había mucho que meditar. El proceso evolutivo deja constancia en los genes del paso del tiempo y de todos los avatares. La reacción fue  inminente. No dió un paso de más y quedó quieto todo el tiempo necesario hasta advertir que lejos estaba la sombra que intuía. Podías moverlo y descubrir el envoltorio con el que se revestía. Ante cualquier gesto o movimiento no avanzaba, hacia ningún lado. La decisión era clara y concisa. Hasta que aquellos ciento ochenta centímetros dejaran de incordiarle, quedaría a merced de su suerte, y de mi empatía. (Hay otras gentes  que gustan de su carne).

Photo by Joséluis Vázquez Doménech

Photo by Joséluis Vázquez Doménech

Mi cámara hizo dos fotos. No le gustó el flash y se encogió aún más. Mientras lo observaba pensé que tenía suerte. No por mi bondad, que la doy por hecha entre millones de personas, sino por su rapidez en la toma de decisiones. Los resultados asi lo avalan; un resorte o detonador se dispara cuando algo no va bien, y se toman las medidas pertinentes para seguir el rastro de la vida, y para defenderse en ella.

¿Pero a nosotros, qué mecanismos nos permiten defendernos? ¿Cómo podemos liberarnos de todas las batallas? Quise apropiarme de esa capacidad resolutiva, y de rociarme con ella antes de prender fuego a mis reflexiones. Y me quedé pequeño y me vinieron a la mente miles de personas palestinas y ucranianas, también miles de personas desahuciadas, violadas, castigadas, humilladas, lastradas, mutiladas, hambrientas…, y sí, también asesinadas. Millones de seres humanos damnificados sin que evolución alguna otorgue ningún ingenio para defendernos de la barbarie y del dolor.

Infinidad de situaciones acechan y castigan nuestra mente sin rubor. Hemos de responder con éxito, no sucumbir y permanecer indemnes respondiendo con brillantez a cada amenza. Pero me temo que estamos rodeados de ellas, y que nos quedan cada vez menos fuerzas, cada vez menos ganas, y cada vez menos púas.

Me dormí soñando ser un erizo y maldiciendo al ser humano. Quizás fuera el calor, quizás mi latente indefensión.

Al despertar quise descubrir en mi interior algún artefacto o dispositivo para paliar el temor, el desasosiego y la obstrucción. Sentí que nuestra capacidad para herirnos es inmensa, y que alguna mutación se había desviado del camino.

La alarma siempre esta ahí, y lo peor de todo es que en el caso de los hombres los más débiles nunca tendrán posibilidad de luchar, ni de subirse a muro alguno para protegerse de las balas. Cuando decidir es una cuestión de ir a socorrer a tu hermano o dejar atrás tu hogar y huir, estamos destrozando el progreso de miles de años y, con ello, la historia de la humanidad. Cuando no existe la más mínima posibilidad de luchar para repeler los ataques, podemos considerar que la involución es el poso del capitalismo, y su consecuencia, la verguenza de nuestra especie.

Quién pudiera ser erizo en Gaza o en Donetsk, hacerse bola, y refugiarse en su escudo anti-invasor!

Colaboración para Iniciativa Debate

 

 


Deja un comentario

Contra tu soberbia (y II)

02- Entre tú y yo (Historias para no olvidar)

Tú puedes ser un banquero, un tirano, un político, una reina, un empresario, un juez, un policía, una periodista, un alcalde, un  verdugo, un obispo o incluso un esposo receloso. Yo, puedo ser una niña, un balsero, un pescador, una mariscadora, tu esposa, un agricultor, cualquier ciudadano anónimo y hasta tu propio profesor.

Entre tú y yo hay infinidad de acontecimientos difíciles de olvidar. Historias que te delatan, y que es preciso recordar.

Llevamos siglos viéndonos las caras, y por muy difícil que parezca entenderlo, sigues ahí…, amenazando todas mis demarcaciones y perforando mi cerebro sin complejos. Eres el rey que te has atribuido la potestad de hacer amigos que te cubren de dinero, y yo un desorientado ciudadano al que le cuesta comprender la razón de ser de este macabro juego. Santo Tomás defendía tu figura, como gobernante y pastor, como la mágica unión entre el Estado y la Iglesia, y por obra y gracia de dios tu semen no para de engendrar nuevas coronas y nuevas tropelías.

A tu lado se sientan muchos acreedores. Dos de ellos son el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que rápidamente se convierten en organismos de destrucción masiva. Desde mi cabaña he visto como han llegado a nuestras selvas compañías petroleras y de gas, mineros y empresarios, apoderándose de hasta las semillas de las tierras que lloran. Habéis dinamitado nuestros campos y nos habéis obligado a endeudarnos. Soy un pobre campesino, desterrado y humillado, y sin ningún tribunal que avale ni tan siquiera mi existencia.

Te vi  hace poco en una rueda de prensa. Yo estaba en una camilla, con ambas manos crucificadas por tus concertinas. Una herida abierta en mi brazo izquierdo, y un corte en la planta de los pies. Dos dedos han perdido toda movilidad. Yo estaba malherido, pero podía escuchar tu discurso sanguinario; tomando medidas disuasorias contra mí, y pidiendo informes para saber si las cuchillas tenían efectos en las personas. Estoy internado en un centro para extranjeros, pero antes de caer rendido puedo oirte decir que “en la defensa de los derechos humanos, nadie nos va a ganar”.

Google Images

Google Images

Con un fuerte golpe sobre la interminable mesa de madera has dictado sentencia. A mi pequeño pueblo de Palestina nos ha llegado la noticia de que una Corte Internacional ha constatado que el levantamiento del muro y los asentamientos son ilegales. Cada mañana cuando despierto, una interminable valla custodiada por varias torres de vigilancia me impide ir a jugar con mis primos, que están al otro lado. Bajo el único olivo que quedó en pie guardé la chaqueta que llevaba mi padre cuando dos tiros le sesgaron la vida.

Acabo de salir del túnel. Trece horas después de dibujar mis pulmones con mercurio y picar la pesada piedra que trasladé sobre mis espaldas con un martillo de cuatro kilos. Me lo dijo hace dos años mi madre; ya no podrás ir al colegio y acompañarás a tu padre a la cantera. Cada año mueren 38.000 niños como yo en accidentes de trabajo. También sé que Colombia es uno de los países más minados del mundo (y con más víctimas de esas minas antipersonas). Y así es, ya consiguieron que dejáramos de ser personas, mientras tú inviertes en bolsa depreciando el valor del maíz, y compras lingotes de oro que eran polvo de muerte en la aldea que me vio nacer, y ya a nadie puedes ver.

He dado un portazo y me he encerrado en la habitación. Mi cuerpo es legislado como si yo fuera suelo a expropiar. Mujeres de todo el mundo somos despreciadas sin complejos, ignoradas en la coexistencia y cosificadas hasta doblegar nuestra intimidad y nuestros cuerpos. Acabo de regresar de una habitación “clandestina”, y no hago más que mirarme en el espejo y auscultar mi presencia con la mirada. Estoy difuminada. Apenas si tengo capacidad para darme significado, para comprender tanto veneno. Tú querías obligarme a ser madre, violando mi autonomía y mis derechos, plegado a tu jerarquía ministerial, y orgulloso de tu corrupta ideología.

Por hoy ha terminado la jornada laboral. Hemos estado recogiendo gravilla con las manos para después meterla en contenedores de plástico que, al final, transportamos sobre nuestras cabezas. Mi marido no sé donde está. Se lo llevaron por carreteras asfaltadas con mi gravilla en una furgoneta llena de soldados armados. Tú, hombre religioso donde los haya, y tal vez por ello elegido Ministro de Defensa, sabes mucho de venta de armas. Estos días de guerra te tengo muy presente, cada vez que mi espalda se contrae para erguirme por mi vida; cada vez que de regreso a ninguna casa la sangre mancha mis pisadas.

Con cada letra del abecedario podríamos empezar miles de historias que nos pondrían los pelos de punta y, achatada por los polos, el alma. Así es nuestra Tierra. Somos ya muchos quienes coincidimos en la necesidad de cambiar. Nos queda la protesta; salir a las calles y dibujar más que pintadas de amor y libertad. Las ofensivas han llegado ya a las puertas de nuestras casas. Y por todo ello, además de gritar, queremos ir hacia ti, y mostrarte en persona las consecuencias de actos tan vejatorios, tus actos. Sabedores de las “indecorosas” consecuencias que ello tendría, tú, y todos los que son como tú, respondéis con la nueva Ley De Seguridad Ciudadana. Y sumamente agradecidos, nos instituimos en tu enemigo.

Con tu soberbia y tu maldad congénita has inundado de piedras la distancia que nos separa. Entre tú y yo solo queda la grieta. No podemos cruzarla, ni trasladarnos a los confines del universo para esquivarla y atravesarla por su esquina más remota. Entre tú y yo el deshielo ya es un hecho, y la glaciación ha comenzado. No preguntes por mí en ninguna de tus próximas reuniones. Es posible que me haya levantado, mientras veo como se tiñen de miedo las suelas de tus zapatos. Eleva un muro allá donde estés, porque el sufrimiento necesita detener su soplo, y cuando el malestar supere al miedo, no solo comprenderás tu inquebrantable acto de mala fe, sino que podrás ver miles de yos acudiendo a derribar tu muro, y tu infame procacidad. Porque entre tú y yo, has planificado perfectamente nuestra venganza.

Publicado en Iniciativa Debate

http://iniciativadebate.org/2014/01/22/contra-tu-soberbia-ii/


Deja un comentario

5 Broken Cameras

ContraCorriente  (buscando nuevas miradas).

Desobediencia civil cargada de justicia. Proximidad de los acontecimientos lejos del inocuo discurso político. Realismo social para reconocer el conflicto. El testimonio de una aldea para escuchar su voz. 5 cámaras rotas por el ejército israelí y los olivos en llamas…

Un retrato único desde la resistencia pacífica frente a los muros y las excavadoras, frente a las vallas y los atropellos de los colonos. El relato íntimo y la realidad desprovistos de recursos técnicos. Y paralelamente, el crecimiento de un hijo, testigo de un documento de guerra normalizada.

http://youtu.be/V_-QEYy4z0U