Un dominio propio

Una de las más lúgubres maniobras de nuestras democracias es convertir la búsqueda de la verdad en delito y, de paso, hacer creer que las reflexiones que emanan de esa búsqueda sean consideradas subversivas o radicales.


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Organización Terrorista del Atlántico Norte

MiCita con las palabras

El mercado es la biblia de la OTAN, el capitalismo su inspiración terrenal, y el uso de la fuerza su altar mayor. (Punto, y final)

 

Photo by joséluis vázquez domènech

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El oficio de maestro

Nuevas palabras

(Colaboración para “La Ignorancia Crea”)

Bajo un sol de injusticia, luchamos para apaciguar los daños de la vida. Arduo es el trabajo de coexistir bajo los escombros del sistema. 

No estamos aquí para habitar ciudades inhóspitas y trabajar hasta desangrar la sonrisa. Pero las habitamos. No despertamos para inspeccionar los atajos de los caminos polvorientos y, mucho menos, para deforestar los bosques que nos protegen. Pero los deforestamos. No aprendemos a erguirnos para, acto seguido, hincar las rodillas ante los representantes de nuestras pesadillas. Pero hincamos hasta las emociones en las mochilas de su pragmatismo. No apagamos los incendios para despoblar de afectos miles de kilómetros cuadrados. Pero despoblamos sin darnos cuenta y para cuando miramos…, todo es desierto.

Bajo un sol de injusticia, luchamos para buscar sentido a lo que no tiene. Malditos los arrendatarios de la pobreza y la injusticia, capaces de señalarnos por nuestra fragilidad.

No debemos esperar a los reparadores venidos a más, a los nuevos entrenadores de la felicidad ni a los condimentadores de alegrías caducadas. Hay que proceder a reventar las cañerías, y a humanizar las huellas de nuestras pisadas.

Y si para ello conviene una nueva pedagogía de la rebelión, llenaremos las escuelas de nuevas palabras.

Oficio de maestro


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El lobby israelí en Estados Unidos: un documental prohibido

La impunidad constante

Israel tiene, para “cuidar su imagen” en los medios de comunicación, una organización llamada The Israel Proyect. Sus responsables tienen una facilidad increíble para controlar los medios y, por si fuera poco, tienen la inestimable ayuda del dinero. Éste lo manejan a través de los bancos, pero no hay mejor cauce que el que otorgan los lobbys, adentrándose en todas las estructuras de poder para realizar todas las barbaridades que se les ocurran.

El lobby proisraelí más emblemático es el American Israel Public Affairs Commitee (AIPAC). Como no podía ser de otra forma, actúa en Estados Unidos y, claro está, lo hace directamente con los miembros del Congreso, a golpe de talonario.

También tenemos al Ministerio de Asuntos Estratégicos de Israel, y no hace falta ser un lince para saber que en el centro de la diana está (y están) todo aquello que tenga que ver con la defensa de la causa palestina. De ese modo, pueden movilizar todas sus herramientas para hacer caer a cualquier ministro o político sospechoso de considerarse anti-israelí. Para ellos es muy sencillo. Por una parte, porque disponen de todo lo necesario y, por otra, porque desconocen los límites del derecho internacional y tiene cubiertas las espaldas y hasta la vergüenza.

Otro lobby, Zionist Organization of America (ZOA), sigue el mismo y macabro juego, y tiene la capacidad de presionar hasta a sus más fervientes enemigos.

La lista de lobbys y organizaciones proisraelíes es interminable. Están por todos lados y a todas horas. El colofón lo pone Emergency Commitee for Israel (ECI). Si ya de por si pueden ser implacables en sus acciones preliminares, imagínense qué puede suceder cuando se declaran en estado de emergencia por considerar que alguien pueda estar viciando o desvirtuando sus intereses.

Ya hablamos en una ocasión del BDS. No lo tienen fácil, y su mérito es incuestionable. Sus métodos no violentos persiguen poner en cuestión los métodos violentos del Estado de Israel. En realidad, mérito lo tiene cualquiera capaz de  exponer públicamente sus razones para desacreditar dicho Estado.

Las razones son tantas que cualquiera que se dedicara a investigarlas no dispondría del tiempo suficiente.

Photo by joséluis vázquez domènech

Hay quien últimamente ha dedicado su tiempo, hasta el punto de infiltrarse en los entresijos que mueven los hilos de Israel. Y no solo eso, incluso ha llegado a hacer un documental: “El lobby israeli en Estados Unidos”. Y como no podía ser de otra forma, ya han conseguido detener su emisión y que se propague lo que en él se cuenta. Una lástima, porque así no podemos quitarnos de encima ser señalizados de vez en cuando por defender esas “teorías conspiranoicas” por las que nos acusan con la boca pequeña, en función de algunas cosas de las que escribimos.

Es como la existencia de Dios; del mismo modo que la ciencia no puede demostrar lo que no existe, muchas otras personas no pueden demostrar todo lo que acontece en el mundo porque millones de dólares pueden esconder la pista más delictiva..

La Organización Sionista Estadounidense, la arriba mencionada ZOA, anda de celebración. El 10 de abril de este mismo año publicaban en su página web el motivo de su inmensa alegría. Con sus propias palabras… estaban “orgullosos y felices de anunciar que, gracias a sus esfuerzos, Qatar ha aceptado no difundir el documental viciosamente antisemita de Al Jazzera realizado por un infiltrado sobre el supuesto lobby judío estadounidense”.

No quiero alargarme más, no vaya a ser que el régimen valedor del apartheid clame a la inquisición.


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Irán

30 muertos

Photo by MAS (Movimiento de Apoyo a Siria)

Los muertos de Irán, por ejemplo, y la nula respuesta por parte de los feligreses occidentales de las redes sociales, es fiel reflejo del grado de ignorancia que nos rodea. Y añadamos a ello el absoluto sometimiento que mostramos hacia los medios de comunicación. Más de una persona en seguida me dirá que si reaccionamos ante “nuestros muertos” de otra manera, se debe sobre todo a la proximidad y a la influencia ejercida por ella. Pero esa reflexión queda huérfana de todo rigor. El niño Ayran, o un barco de refugiados en medio del mar también nos pueden resultar lejanos, pero ya se encargan los periodistas de turno de orientar nuestros actos (y nuestras emociones).

Vayan preparándose pronto para llorar por desplazados sirios, o para conmoverse por algún falso ataque con armas químicas “realizado por su propio gobierno”, y dedíquense a llenar las pantallas con lágrimas de cocodrilo que menos solidarias son solo eso, respuesta del despropósito causado por el desconocimiento.

El Daesh, o lo que es lo mismo, Estados Unidos, Arabia Saudí y nuestros socios comerciales, matan indiscriminadamente allá donde les hace falta. Y sabemos desde hace tiempo que Irán les falta, que Irán es su nueva pieza, en esta temible partida de ajedrez donde el primero en mover pieza es siempre el imperialismo, el denigrante sistema que acatamos y ante el que nos arrodillamos sin que nos percatemos de los muertos que llevamos a nuestras espaldas.

Trump no es el payaso que nos venden. Es el presidente que va a poner a su pais al frente de un salvaje proyecto de guerra para intentar liberar al dólar. Pero no será él quien lo dinamite todo, será su sucesor, en una especie de respuesta necesaria y urgente (nos dirán) que deberán realizar, dado el “estrepitoso fracaso diplomático” y el tremendo legado dejado por el presidente.

El último atentado es uno más de los pasos a realizar, para terminar de desestabilizar por completo Oriente Medio y alzarse con una victoria que no llega.

Les está costando, y en el camino dejarán miles de muertos, pero no les importa, porque la sociedad, la nuestra, ya está anestesiada, y solo importan las pérdidas humanas señaladas.

Y éstas últimas, no conllevan dolor ni manifestación alguna que realizar. Éstos últimos muertos son los muertos del “bando enemigo”. Y nos lo creemos y seguimos protagonizando el vergonzoso camino implantado por el capitalismo.


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Serena? Williams

Un discurso que, al parecer, vale para todo

La tenista estadounidense monta en cólera porque un juez-árbitro la sanciona por su intolerable comportamiento. Insultos, desprecios y unas maneras propias de alguien que se cree superior son justificadas porque, según ella, el señor de turno y su actitud… son sexistas.

Tras el partido, y para seguir con su entrañable narración, termina la rueda de prensa haciéndonos saber que va a seguir luchando contra la discriminación contra las mujeres y a favor de la igualdad.

A su lado, en la entrega de trofeos, una mujer japonesa sufre los embates de la diosa negra y de un público volcado con su ídolo, y llorando, pide disculpas por haber ganado el partido.

La humillación que sufre Naomi Osaka por parte de Serena, luchadora por los derechos de la mujer es, cuando menos, curiosa.